MUSEO EL HOMBRE Y EL CAMPO

El museo del hombre y el Campo se ubica en el pueblo de San Vicente de Toranzo, creado partiendo de una colección privada.

La colección ha sido reunida por Carlos López d’Herf a lo largo de la década de los noventa, quien dedica su tiempo libre a recoger y adquirir piezas. La inauguración data de 1998, contando el museo con el patrocinio del Ayuntamiento de Corvera de Toranzo.

Los fondos, que en la actualidad superar el millar, son de muy diversa procedencia y antigüedad y tienen por nexo de unión el compartir un origen y uso agrícola y ganadero. De este modo se han salvado de su desaparición instrumentos y aperos abandonados al incorporarse las máquinas y los nuevos métodos de cultivo y trabajo en el campo.

La colección se exhibe en una gran nave de dos plantas con una superficie total de 600m cuadrados. Los objetos que la componen han sido distribuidos en diferentes apartados atendiendo más a su finalidad que a su procedencia geográfica.

Planta Baja: en una gran sala se reúnen distintos instrumentos relacionados con el transporte y el trabajo de la tierra. Una serie de fotografías de escenas de la vida rural tradicional ayudan a comprender su finalidad en el pasado. Hasta diecinueve modalidades de carros pueden verse aquí.

Planta Superior: En un conjunto de seis secciones se dan a conocer distintos aspectos de las industrias tradicionales. En el acceso a esta planta y en varias partes de la misma, se pueden ver unas reproducciones de dibujos del pintor Agustín Riancho, pertenecientes a la colección particular de sus herederos.

Salas 1 y 2: En estos dos espacios se exhiben multitud de instrumentos empleados en los procesos tradicionales de elaboración del queso y la mantequilla y algunos que representan los comienzos de su producción industrial en Cantabria. En las paredes de esta sala hay dos tallas de madera del escultor Sergio Martínez y una figura de un pasiego con cuévano y coriza.

Sala 3: La apicultura. La evolución en el aprovechamiento de los productos elaborados por las abejas está reflejada en esta sección que reúne desde los primitivos esquiliños para recoger los enjambres a modernos paneles y un traje de apicultor.

Sala 4: Aprovechamiento forestal. Las distintas labores comprendidas en los trabajos de tala están representadas por una colección de sierras, cuñas, terciadoras y hachas traídas de distintos puntos de la región y una rabona de San Vicente de Toranzo, un carro de dos ruedas utilizado en el transporte de los troncos sujetos por una serie de cadenas.

Sala 5: La metalurgia. Se muestran las herramientas utilizadas por los herreros. También se exhiben una serie de piedras y ruedas de afilar.

Sala 6: El cáñamo, el lino y la lana. En esta sección se muestra el conjunto de instrumentos utilizados en los procesos de transformación de dichas materias primas en productos textiles.

Sala 7: Rincón dedicado a los pasiegos.

Sala 8: La carpintería y la talla. En este apartado se exhiben las herramientas utilizadas en los distintos oficios de la madera.

Sala 9: Pesos y medidas. Aquí se pueden ver recipientes de diversas medidas antiguas fundamentales de la vida en el campo. También se han reunido varios instrumentos de peso como manómetros y balanzas romanas.

Sala 10: Mitología Cántabra. Para acompañar a los objetos de la colección , Carlos López encargó al ceramista Pablo Marzán la realización de una serie de figuras que representaran a diversos personajes fantásticos del folklore regional.

 

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